De ahí que ella hiciera especial hincapié en la detección precoz como forma de "salvar la vida a miles de niños y niñas", y aprovechara la ocasión para recordar el esfuerzo de su Ejecutivo por fomentar una alimentación saludable, especialmente en niños y jóvenes. Asimismo, Aguirre mencionó el Pacto Social de Lucha contra la Anorexia y la Bulimia promovido por la Comunidad de Madrid y que implica a unas 200 entidades, tanto públicas como privadas.
Diez años de media arrastrando la enfermedad
Desde que comenzó su andadura, la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria ha recibido a 71 pacientes cuya edad media se sitúa en 35 años. No obstante, la enferma más joven tenía 18 y la más adulta, 54 años, según explicó la coordinadora de la Unidad, Rosa Calvo. Se trata de personas adultas que hasta que comenzaron su tratamiento en el hospital Santa Cristina arrastraban la enfermedad desde hace 10 ó 12 años de media.
Esta profesional, que antes trabajó en el hospital La Paz en este mismo ámbito, explicó que las personas que llegan a la Unidad de Trastornos "normalmente han pasado por una anorexia grave restrictiva, de múltiples ingresos, por desnutrición muy grave, y que ahora hay un punto en el que el trastorno anoréxico se rompe y se pasa a la bulimia". "También tenemos muchos trastornos bulímicos con alteraciones de la personalidad y dificultades en la relación con el otro", apuntó Calvo.
Otras unidades hospitalarias para menores
La Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria centra su actividad asistencial en pacientes mayores de 18 años que no requieren ingreso hospitalario a tiempo completo y cuyo tratamiento ambulatorio ha fracasado reiteradamente.
Aparte de este recurso, el sistema sanitario público madrileño cuenta con dos unidades monográficas más para la atención de los trastornos, en este caso orientadas a menores de edad: una en el hospital Infantil Niño Jesús y otra en el hospital Gregorio Marañón.
Además, dispone de una importante red de servicios de endocrinología, nutrición, salud mental y psiquiatría, donde también se atiende a las personas afectadas según su situación clínica y siempre de acuerdo con las indicaciones médicas de los equipos que les atiende.