Con este procedimiento, mediante maniobras externas sobre el abdomen materno, se intenta modificar la postura del feto antes del parto desde la posición podálica o de nalgas a la posición cefálica, situando la cabeza hacia la pelvis materna.
Tanto el parto vaginal de nalgas como la realización de una cesárea conllevan más riesgos que un parto en cefálica. Con la realización de la versión cefálica externa se pretende reducir el riesgo de complicaciones maternas y fetales, así como el número global de cesáreas.
El jefe de Sección de Obstetricia del HUSO, Juan Fernández Esteban, ha explicado que "la versión cefálica externa es una técnica sencilla y segura que se realiza en la semana 37 y que intenta cambiar la presentación del bebé a su posición óptima para el parto vaginal. Es una técnica antigua que cayó en desuso y ahora muchos hospitales la estamos recuperando”.
Esta técnica se lleva a cabo en el Área de Paritorio, donde el obstetra comienza las maniobras ejerciendo una presión suave sobre el abdomen de la madre y emplea un ecógrafo para conocer en todo momento la situación del feto y su bienestar.
Humanización del embarazo
La incorporación de esta técnica a la cartera de servicios del Hospital Universitario Severo Ochoa se enmarca en la línea del Servicio de Ginecología y Obstetricia de incluir paulatinamente diversas medidas de humanización del embarazo y el parto que permitan ofrecer a la mujer gestante unas condiciones óptimas durante todo el proceso, así como posibilitar el parto natural en todos los casos en los que sea posible o potenciar los partos vaginales frente a las cesáreas, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).