MDO/E.P. | Domingo 28 de octubre de 2007
El menor marroquí, de 17 años, detenido el pasado viernes como presunto autor de una lesión grave a un policía en los disturbios de la Cañada Real quedó este domingo en libertad sin cargos al considerar el juez que no había riesgo de huida.
Una vez impugnada la detención por la abogada del joven, el juez que se hizo cargo del caso consideró que las medidas cautelares de internamiento del joven no eran necesarias y éste quedó en libertad sin cargos alrededor de las 22.00 horas.
El menor, que se entregó voluntariamente al saber que la policía había ido a buscarle a su vivienda, había sido identificado gracias al visionado de las imágenes emitidas en los medios de comunicación de la batalla campal que tuvo lugar el pasado 18 de octubre en la Cañada Real cuando la policía trató de desalojar la casa de un marroquí para su derribo.
Identificado por una grabación
Una grabación en la que aparecía el chico caminando tras una persona entrevistada el día del suceso, los datos aportados por los agentes que participaron en el desalojo y una rueda de reconocimiento fueron los que permitieron dar con el joven que arrojó, entre otros objetos, la piedra que impactó en el rostro de un policía.
Al constatar que el identificado fue la persona causante de la agresión y recibir el permiso de la Fiscalía de Menores, los investigadores procedieron a su localización y detención el pasado viernes.
El agente lesionado, perteneciente a las Unidades de Intervención Policial, sufrió varias fracturas de mandíbula de las que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, dos dientes rotos y otros tantos perdidos.
El hombre necesitó que se le implantasen tres placas de titanio, doce tornillos y decenas de puntos dentro y fuera de la boca que le impiden hablar.