MDO/Efe | Viernes 26 de octubre de 2007
La Comunidad de Madrid pierde más de dos millones de euros por incumplir la Ley Antitabaco, después de que el Ministerio de Sanidad decidiera retirar las subvenciones a las cinco comunidades que no cumplen esta normativa.
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública elogió este viernes la decisión del departamento que dirige Bernat Soria de retirar las subvenciones a Madrid, Castilla y León, La Rioja, Comunidad Valenciana y Baleares.
Estas comunidades, según han informado fuentes de Sanidad, son precisamente aquellas, cuyos decretos de desarrollo de la normativa han sido recurridos judicialmente por el Ministerio.
Los Ejecutivos autonómicos, todos ellos del PP menos Baleares, dejarán de percibir este año cerca de cinco millones de euros, que fue lo que recibieron conjuntamente en los presupuestos de 2006, cuando la cuantía global destinada por Sanidad a este fin ascendió a 14 millones de euros.
Madrid, concretamente, dejará de percibir 2.017.337 euros, que fue la suma aportada el año pasado por el Ministerio de Sanidad para el programa de prevención del tabaquismo en la región.
Fuentes del Ministerio de Sanidad dijeron en septiembre de 2006 que el reparto de fondos de aquel año decidido en el Consejo Interterritorial de marzo se hizo con criterios de población, y a la Comunidad de Madrid le correspondieron 2.017.337 euros.
"Entendemos que (la retirada de la subvención) es una medida plenamente justificada porque estas Comunidades Autónomas están vulnerando el espíritu de la legislación vigente", subraya la Federación en su comunicado.
La plataforma alega que es necesario el estricto cumplimiento de la legislación actual sobre una adicción tan nociva para la salud, para proteger a "la mayoría de los ciudadanos españoles que no son fumadores". Incluso considera que el Gobierno "debería reflexionar" y ampliar la legislación vigente, prohibiendo el consumo de tabaco en todos los espacios cerrados al uso público.
Sanidad decidió, tras aprobarse la Ley, apoyar económicamente su desarrollo en las distintas regiones pero, ante los incumplimientos en que han incurrido algunas de ellas, ha optado por excluirlas de los convenios bilaterales que suscribe para este fin.
Entre estas irregularidades figura el no haber separado las zonas de fumadores y no fumadores en los locales de más de cien metros cuadrados o que se permita consumir tabaco en determinados espacios de las cafeterías de los lugares de trabajo. También entraría en contradicción con la legislación general el permitir fumar en celebraciones privadas de los locales de restauración.
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