El empresario madrileño se tendrá que enfrentar a unas condiciones durísimas, con temperaturas que van desde los 45 grados a los 5 grados bajo cero, en etapas que superan los 4.000 metros de altitud. “He estado subiendo a entrenar a la Sierra para acostumbrarme a la altura”, afirma el motorista. García también se ha visto obligado a engordar varios kilos antes de la prueba, y que perderá durante los próximos días debido a la deshidratación.
Este sábado se realiza una prueba con un tramo de 11 kilómetros cronometrados, que servirá para ordenar los lugares de partida en la primera etapa de la competición, que comenzará este domingo. Después de eso, 13 largas etapas que suman más de 5.000 kilómetros recorrerán los países de Argentina y Bolivia.
“Mi objetivo, al igual que el resto de años que he participado, es conseguir acabar la competición, y que no me pase nada, claro” asegura José María. Este objetivo ya lo consiguió tanto en 2006 como en 2011, a pesar de que solo un 50 por ciento de los motoristas participantes lo logra.