El titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, en un auto dictado este miércoles, concluye que los hechos investigados podrían ser constitutivos del delito de administración desleal, en el caso de los imputados que ocuparon cargos en los Consejos de Administración de ambas entidades, o de apropiación indebida en el del resto de directivos.
El magistrado ha indicado que existen indicios racionales y fundados de criminalidad contra los miembros del Consejo de Administración y la Comisión de Control y el resto de ejecutivos de Caja de Madrid y Bankia que recibieron las 'tarjetas black', que fueron "emitidas sin respaldo contractual alguno" y usadas para "gastos personales y propios".