Pérez Quijano estaba realizando por segunda vez una protesta frente al Ayuntamiento para denunciar los embargos que sufre por una deuda de 700.000 euros por las derramas de la Junta de Compensación, ente en el que tuvo que entrar aunque no quería porque iba a levantar una gasolinera. El empresario es un afectado por el proyecto urbanístico de Los Berrocales, actualmente paralizado.
En un principio, era la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la que lo iba a recibir, pero se ha excusado diciendo que no ha podido ser debido a que se han alargado sus citas previas.
Acaba así la huelga de hambre de este padre de dos hijas, en la que en los últimos diez días se ha visto obligado a alimentarse de plátanos y caldo de verduras para combatir el frío. "No sé si cometo un error", "vuelvo a confiar en la palabra de Carmena. No sé si hago bien o hago mal", ha explicado.