Opinión

A puerta cerrada

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Carmela Fernández Piera | Martes 18 de agosto de 2015
Brooke Henderson, la niña canadiense a quien el LPGA cerró sus puertas al mismo tiempo que se las abría a Lydia Ko saltándose todas las normas, se ha impuesto con aplomo en el Cambia Portland Classic. Su destino cambia radicalmente con sólo 17 años.

La primera victoria de Brooks Henderson


Nada menos que ocho golpes le ha sacado a la segunda clasificada y ha sido la tercera ganadora más joven en la historia del LPGA, siguiendo los pasos de Lydia Ko y Stacy Lewis, un trío de ganadoras menores de edad.

Sin embargo, a pesar de esta victoria, la canadiense tendrá que esperar para ser miembro del LPGA, circuito que en su día le cerró las puertas para disputar la escuela y ser miembro por una cuestión de edad, al tiempo que este organismo se saltaba todas las normas para darle acceso a la neozelandesa Lydia Ko por la puerta grande. Ni esta victoria, ni los cuatro top 10 que ha firmado esta temporada le dan derecho a disputarlo, lo cual resulta un tanto sorprendente.

Esta victoria le da derecho al jugar el quinto y último Grande de la temporada, el Evian Championship, para el que ya estaba clasificada de antemano, le catapulta del puesto 32º al 18º del Ranking Mundial, y le asegura una plaza en el CME Group Championship; sin embargo, aún no puede jugar el LPGA si no es por invitación.

No se entiende que, en una temporada en la que el golf mundial tomó la decisión de adaptarse y cambiar las normas para hacer un hueco a las jóvenes estrellas del golf, sean tan estrictos en ciertos aspectos. Que en una temporada en la que la media de edad de las triunfadoras del LPGA es de 18 años, no sean capaces de revisar la condición de la ganadora. ¿Tendrá que venir una vez más Laura Davies a poner orden para que se reconozca a quienes se lo merecen?

La niña prodigio de Ontario afirma con aplomo que “aún no he decidido si quiero ser miembro del LPGA”. ¡Para chasco! Tiene todo el derecho del mundo a rechazar a quien hace pocos meses le cerró la puerta en las narices, viendo que ahora el LPGA quiere hacer promoción del tour con ella, porque la verdad es que la niña tiene un futuro prometedor y su imagen es ideal para este circuito por lo que se ha ganado el derecho a decidir. La pelota está ahora en su tejado, y a falta de otro circuito más potente, pronto será miembro de pleno derecho del LPGA, y todos tan contentos.

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