El Real Jardín Botánico, en su objetivo global de comprender la diversidad actual de plantas y hongos, cómo se ha generado y cómo se puede conservar mejor, ha creado un estanque de flora acuática cuyo responsable es el investigador Santos Cirujano Bracamonte, científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Real Jardín Botánico y miembro del Grupo de Investigación del Agua.
Según ha explicado el propio Cirujano Bracamonte se trata “de mostrar, por un lado, la diversidad de la flora acuática referida a las plantas acuáticas sumergidas, flotantes y emergentes y, por otro, la capacidad que tienen algunas plantas acuáticas para depurar el agua”.
Entre las plantas totalmente sumergidas que se encuentran en el nuevo estanque del Botánico pueden observarse las
praderas de algas (diversas especies del género Chara denominadas ovas). Entre las enraizadas en el fondo, pero con hojas flotantes las
espigas de agua (Potamogeton pectinatus, P. crispus), los tradicionales
nenúfares (género Nymphaea) o el
polígono acuático (Polygonum amphibium).
En lo que a las plantas flotantes no enraizadas se refiere, el investigador ha citado algunas de las plantas introducidas, como la
lechuga de agua (Pistia stratiotes) o el
helecho mosquito (Azolla filiculoides).
Finalmente, entre las plantas emergentes, los visitantes podrán descubrir
eneas o
espadañas (Typha domingensis),
castañuelas (Bolboschoenus maritimus),
platanarias (Sparganium eretum),
salicarias (Lythrum salicaria),
lirios amarillos (Iris pseudacorus),
berros (Rorripa nasturtium aquaticum),
berrazas (Apium nodiflorum), o
llantén acuático (Alisma plantago-aquatica). También figuran varias especies de
juncos en el borde (Scirpoides holoschoenus, Juncus effusus) y diversas mentas como el
poleo (Mentha pulegium) y la
hierbabuena (Mentha spicata).