La primera reunión de leyendas en la historia del motociclismo, el evento denominado World GP Bikes Legends, se cerraba ayer domingo en el emblemático trazado de Jerez con un bagaje positivo en líneas generales y también con una destacada participación de aficionados (algo más de 10.000 a lo largo de los tres días de competición) y la satisfacción de estos por haber vivido la experiencia de estar cerca de sus ídolos y volver a escuchar los motores de dos tiempos en motocicletas pilotadas por verdaderos mitos de las dos ruedas felices a su vez de haber estado presentes en un trazado también emblemático y leyenda como este de Jerez y haber compartido de nuevo con sus fans esta novedosa experiencia.
Que ganase Freedie Spencer en la primera carrera de leyendas de 500cc o lo hiciera el tejano Kevin Schwantz en la segunda, no ha tenido relevancia. Lo importante ha sido que el público ha podido ver de nuevo en acción a sus viejos ídolos sobre unas máquinas que forman parte de la historia más importante del motociclismo de las últimas décadas. Si hablamos de 125cc o 250cc, ocurre un tanto de lo mismo. Que Jorge Martinez Aspar se impusiese en línea de meta sobre Champi Herreros y Torrontegui o que "Tiriti" Cardús hiciese lo propio en la carrera de legends de 250cc en la que también hubo protagonismo local con la victoria en la segunda manga del jerezano Jaime Torrent, no era el eje de interés de este evento cuyo objetivo era y es crear un vínculo cercano entre las leyendas de entonces y sus fans para rememorar un tiempo en el que el motociclismo brilló a gran altura con motores de dos tiempos. Y la experiencia finalmente ha merecido la pena. Ver en acción a estas leyendas ha vuelto a trasladar en el tiempo a muchos de los aficionados presentes que orgullosos mostraban a sus hijos quienes eran estos pilotos, es decir, los Márquez, Lorenzo, Rossi, Pedrosa de ahora pero retrocediendo en el tiempo 20 o 30 años.
Por último, también indicar que los muchos fans agradecían la presencia en el evento de un piloto de la talla de Juan Garriga que no paró de firmar autógrafos y hacerse fotos con los aficionados que aún recuerdan sus batallas en el año 1988 por conseguir el entorchado mundial del cuarto de litro en dura pugna con Sito Pons, a la postre campeón. Garriga finalizó su experiencia en Jerez realizando una exhibición de tres vueltas sobre una Ducati actual siendo muy aplaudido por los aficionados al igual que nuestro piloto más laureado Angel Nieto que se subía a una Aprilia de 125cc para salir en la carrera de Legends 500cc y dar algunas vueltas de exhibición.