Según explicó en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno el portavoz del Ejecutivo, Salvador Victoria, este importe supone un ahorro del 1,5 por ciento respecto al precio de licitación, e incluye residuos biosanitarios especiales entre los que se incluyen residuos de pacientes con infecciones, residuos punzantes, cultivos y reservas de agentes infecciosos.
También están dentro del contrato los medicamentos citotóxicos y todo el material en contacto con ellos, así como los residuos químicos caracterizados como peligrosos por su contaminación química, como aguas de laboratorio contaminadas, reactivos de laboratorio o envases vacíos contaminados.