Los de Ancelotti, ataviados con la estridente camiseta rosa, no pudieron pintar del mismo color su horizonte. El tibio triunfo, aumentado por el zapatazo de Marcelo a diez minutos para el final, no sirvió para ocultar el peor momento de los merengues, apagados en su línea más feroz, la que forman la temida BBC: Benzema, Bale y Cristiano.
El portugués, ávido por demostrar que la sequía nunca terminó de preocuparle, fue quien rompió la defensa minera en el ecuador del primer acto. Sin embargo, ni el de Madeira, ni el 'expreso de Gales' pudieron traducir su fortaleza y velocidad para librarse de los rivales. Para colmo, la gripe que azuzó ayer a Benzema hizo que los tres de arriba evidenciasen una importante rémora física.
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