La detención se produjo, según fuentes policiales, cuando los agentes se dirigieron a atender un aviso por agresión en un domicilio. Al personarse en el domicilio, la denunciante informó a los policías de que el agresor no había salido del inmueble ya que ella había permanecido en la puerta hasta la llegada de la patrulla.
Tras inspeccionar el inmueble, los agentes localizaron al presunto agresor en un descansillo cuando intentaba eludir la intervención policial. Al cachearle, encontraron una bolsa roja y blanca que guardaba el alijo.
El individuo fue detenido y trasladado a dependencias policiales para comparecer, enviando posteriormente la droga retirada a las dependencias correspondientes para su análisis y comprobación.