El llamamiento se produce después de que la última fase de negociaciones entre empresa y trabajadores concluyese sin acuerdo. Según los sindicatos, la huelga está motivada por el mantenimiento de la postura prediseñada por la empresa. Los paros se unen a las jornadas ya desarrolladas el 31 de octubre, 7 de noviembre y 5 de diciembre.
Según los sindicatos, el paquete de medidas que pretende implantar la dirección maximiza los beneficios empresariales, rebajando las condiciones laborales de los trabajadores.