La prolongación de la gestión de este servicio público, en régimen de concierto, permite la colaboración con la administración de Justicia y su objetivo es la atención y rehabilitación de los drogodependientes involucrados en la comisión de actos delictivos. Las dos líneas de actuación pasan por la asistencia a los drogodependientes detenidos en los juzgados de Madrid y la intervención con penados por delitos contra la salud pública.
La gestión de las doce plazas para pacientes con patología dual, que se prorrogará desde el 1 de enero de 2015 hasta diciembre de 2016, continuará con la Fundación Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral (RAIS). Cuenta con la capacidad de tratar a pacientes drogodependientes y con trastorno mental, una patología dual que requiere una intervención socioeducativa especializada, así como el desarrollo del proceso terapéutico de los pacientes residentes.
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