Al asturiano, que se le incendio el Ferrari en el primer sector del circuito, se bajó del monoplaza tomó un extintor y apagó él mismo las llamas, después de haber completado veinte giros, en el mejor de las cuáles paró el cronómetro a un segundo del tiempo de Rosberg. Entre ellos se situaba Kimi Raikkonen, tercero, Ricciardo con el Red Bull y los dos Williams a continuación.
El otro español en pista, Dani Juncadella, que volvía a subirse a un Force India, tuvo un accidente que también obligo al director de carrera a sacar la bandera roja. Antes, después de rodar durante 17 vueltas, había marcado el puesto 16 entre los dieciocho monoplazas presentes en Brasil.