El proyecto, que está en marcha desde 2012, busca además la implicación de los agricultores de los terrenos en los que se desarrolla, proporcionando un etiquetado especial ligado a la conservación del medio ambiente que agregue valor a sus productos. Además, en los terrenos se liberan de forma periódica nuevos mochuelos recuperados por Brinzal.
Gracias a la participación de 261 agricultores en este proyecto se han podido liberar 73 mochuelos, se han construido 44 cajas-nido y otras 44 acumulaciones de piedras de los campos de cultivo que sirven tanto de nido como de cazadero para los mochuelos. Los agricultores adheridos al proyecto reciben orientación y asesoramiento en materia de agricultura orgánica y producción ecológica, además de beneficiarse de una disminución de los costes de gestión y un aumento de rentabilidad al fomentar otras actividades relacionadas con el medio ambiente.