"No podemos ni debemos empolvar la memoria", ha asegurado la alcaldesa al tiempo que reconocía "la nobleza" de la ciudad que le permite "reconocer y agradecer la labor de quienes, vengan de donde vengan, han contribuido y contribuyen a construir el país que hoy tenemos".
"Eso le da fuerza para encarar el mañana, sabedora de que la historia es siempre una suma de esfuerzos, aportaciones, iniciativas. Y capaz de reconocerlas sin reservas", ha dicho.
El monumento consta de un ancla tipo hall, de 1.200 kilos de peso, realizada en acero fundido, y una cadena de seis metros también de acero, sobre una base escalonada de hormigón visto, que "engarza desde hoy al marino alicantino con la memoria viva de la ciudad en la que murió", concluyó la alcaldesa.