Aunque en los últimos años se ha hablado mucho sobre la importancia de tener conocimientos de inglés, los cambios en la economía global, donde vemos el rol protagónico que está adquiriendo China, han posicionado al chino mandarín como el idioma del futuro. Una circunstancia que ha motivado que cada vez sean más las academias privadas, escuelas oficiales de idiomas y universidades que se dedican a su enseñanza. Lo que ya no es tan habitual es que un centro escolar incluya como asignatura curricular el Chino Mandarín, y eso es lo que ha ocurrido en Eurocolegio Casvi.
La experiencia hasta el momento ha sido tan satisfactoria para todos que este idioma se ha consolidado como idioma imprescindible en la rutina del aula de sus escolares. "La aceptación por parte de los padres y de los alumnos ha sido extraordinaria. Los niños están encantados porque han visto que en tan solo dos años han avanzado mucho", comenta Juan Luis Yagüe, director de Eurocolegio Casvi.
¿Idioma imposible?
Aunque la primera vez que te enfrentas a él es más que probable que lo que te venga a la cabeza sea: "este idioma es completamente imposible", esta concepción es bastante errónea ya que, pese a las dificultades obvias, posee determinadas características que hacen que su aprendizaje sea mucho más ágil y factible de lo que nos podemos imaginar. "No es tan complicado como parece. Además, a los niños les resulta todavía más sencillo que a los adultos. Los niños cogen este idioma muy rápido", asegura.
El estudio de este idioma, además, por sus especiales características, facilita el aprendizaje de otras asignaturas, lo que ha revertido en que la evolución y el aprovechamiento académico de los alumnos sea todavía mejor. "Muchos padres quieren que sus hijos estudien Chino para ampliar desde ya sus oportunidades laborales de futuro", reconoce esta docente.
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