El hombre sufrió un golpe de calor y quedó tendido en plena calle durante dos horas en el pico más caluroso del día. Cuando llegó el Samur, su temperatura corporal era de 40 grados.
Los sanitarios le inyectaron suero frío y le aplicaron hielo para bajar su temperatura corporal. Tras estabilizarle, le trasladaron con pronóstico menos grave al hospital Gregorio Marañón.