En la antigua estación de Chamartín, Cavero ha explicado que a partir de este martes, "los madrileños que deseen adquirir estos billetes de coleccionista, lo podrán hacer en varias de las máquinas expendedoras habituales de las estaciones de Sol Vodafone, Goya, Tribunal, Gran Vía, Ópera, Argüelles y Embajadores, título que, por supuesto, sirve para acceder a la red de Metro y que, posteriormente, los madrileños podrán guardar como recuerdo". Metro ha hecho una edición limitada de 200.000 billetes de cada color cuyo reverso muestra los colores de las primeras cinco líneas que entraron en servicio en la red del ferrocarril metropolitano. Así, habrá billetes de color azul (Línea 1), rojo (Línea 2), amarillo (Línea 3), marrón (Línea 4) y verde (Línea 5).
Todos ellos estarán a la venta en la estación de Sol Vodafone, mientras que en las demás estaciones se podrán adquirir los billetes del color de las líneas correspondientes. En Tribunal, el azul; en Gran Vía, el verde y el azul; en Goya, el rojo y marrón; en Ópera, el rojo y verde; en Argüelles, el amarillo y el marrón, y en Embajadores, el amarillo.
Con esta edición especial, Metro quiere despedir un billete del que se venden 100.000 unidades diarios, el billete magnético. Antes de este billete, es decir, antes de 1974, los billetes sencillos adquiridos en taquilla eran de papel -se podían adquirir tacos de 10 billetes sencillos- y era necesario pasar por los puestos de control para que la revisora picara el billete. Posteriormente, antes de implantarse los billetes magnéticos y de la instalación de torniquetes, los billetes sencillos se cancelaban por el personal de revisión o de taquilla mediante un sellado en el que venía la fecha.