La Policía comenzó a investigar a un grupo de narcotraficantes que operaba en España y en el que había varios ciudadanos colombianos implicados. Así arrancaba la 'operación Florencia', centrada en un presunto delito de blanqueo de capitales y que tres años después llevó a los investigadores a realizar un registro en un domicilio en Madrid. Los agentes encontraron centenares de obras de arte por lo que se solicitó la colaboración de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional. Fue entonces cuando se descubrió una trama de compra y venta ilícita de obras de arte.
Ante la aparente calidad de las mismas se solicitó colaboración al Ministerio de Cultura y se decidió que se custodiasen en el Museo de América donde se comprobó que eran piezas de calidad. "Más del 95 por ciento de las piezas son auténticas, en su mayoría es material de cerámica", ha precisado Cosidó.
La Audiencia Nacional decretó en un primer momento la devolución de las piezas a los narcotraficantes, "pero se instó a Colombia a que las pidiese por Comisión Rogatoria, acordada finalmente por el Juzgado Central de Instrucción Número Cinco de la Audiencia Nacional", ha relatado el director general de la Policía.
No obstante, la colección no ha sido recuperada al completo ya que estaba compuesta por más de 800 piezas. Por ello Cosidó ha garantizado que la Policía seguirá trabajando hasta recuperar todas. Asimismo, ha anunciado que las cerca de 40 obras falsas que había entre las piezas recuperadas serán expuestas en la escuela de la Policía Nacional de Ávila.
El responsable de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional ha destacado que el negocio de la compra y venta de obras de arte sirve principalmente al blanqueo de capitales. "El tráfico de arte está en auge y le interesa a mucha gente que tenga dinero", ha dicho. Sobre la operación policial ha informado de que fueron 29 personas detenidas de nacionalidades española y colombiana, que fueron condenados, cumplieron condena y actualmente están en libertad.
"Es un día muy importante para Colombia y para la cultura", ha dicho el embajador de Colombia en España, Fernando Carillo Pérez, quien ha destacado que la globalización ha derivado en "males globales como la internacionalización del crimen organizado, pero también bienes globales" como la cooperación policial y judicial entre los distintos países.
Ha descrito las piezas devueltas como "un museo que vuelve a Colombia" y por ello ha manifestado su gratitud a todas las instituciones implicadas. "Ojalá se organice una gran exposición con todos los honores", ha deseado al tiempo que ha enfatizado al decir que quienes habían robado estas piezas "sabían perfectamente lo que tenían".