La investigación comenzó a raíz de una denuncia en la que el usuario de un automóvil ponía de manifiesto los daños que había sufrido su vehículo, estacionado en las inmediaciones de la estación.
A esa denuncia siguieron otras que permitieron comprobar a los agentes que el modus operandi era siempre el mismo y que los vehículos afectados eran aquellos que habían sido estacionados por sus propietarios junto a la estación de tren, presentando todos ellos daños similares: rotura de lunas y de espejos retrovisores.
"Queremos felicitar a la Guardia Civil por su excelente trabajo en este operativo y por haber acabado con una situación que había sembrado cierta inquietud entre los usuarios del tren que dejan aparcado su coche junto a la estación así como entre los vecinos del barrio. En cualquier caso, recordamos a todos ellos que está a su disposición el aparcamiento subterráneo de la estación, en el que por 1,10 euros se puede dejar el vehículo todo el día", ha destacado el Concejal de Seguridad Ciudadana colmenareño, José Manuel Arguedas.