La jueza considera como agravante que estaba disfrazado pero no el uso de arma de fuego porque, al no haberse incautado, ni haber dedicado las acusaciones ni cinco minutos a defender este elemento agravatorio, representa una imposición de pena superior a la establecida.
Jaime Giménez Arbe debe abonar 16.960 euros a la entidad bancaria perjudicada para restituir lo sustraído. Esta sentencia es recurrible en apelación dentro del plazo de diez días hábiles.