Opinión

Mejor sin pantallazo

Ángel del Río | Martes 20 de mayo de 2014
Sábado 24, en Lisboa, final de la Champion Ligue de fútbol. Se la juegan dos equipos españoles, madrileños para más señas, Real y Atlético. A 629 kilómetros del distancia del escenario donde se celebra el acontecimiento, se ha habilitado otro escenario abierto a todos los aficionados. Es en la Puerta del Sol, donde el gobierno de la Comunidad de Madrid ha instalado una pantalla gigante para que las hinchadas de los equipos contendientes, puedan seguir en directo este acontecimiento deportivo. Comportamiento ejemplar de ambas, ejercicio de civismo y cordura, ambiente de fiesta. Los aficionados del equipo perdedor felicitan a los del equipo ganador, y todos se van a casa alegres, abrazados, celebrando lo que es una fiesta del fútbol madrileño.

Esto no es nada más que una situación idílica, utópica, una historia que todos quisiéramos que se desarrollara así, pero que en nuestro interior desconfiamos de que sea posible. Por eso aplaudo la rectificación final del gobierno de la Comunidad, de no instalar esa pantalla gigante en la Puerta del Sol, después de que para ello haya puesto mucho de su parte la delegada del Gobierno, desaconsejando esa iniciativa por el riesgo que supondría, y con la que estoy de acuerdo, porque juntar a dos aficiones en un mismo lugar en un evento histórico y comprometido como éste, es difícil de controlar y de manejar las reacciones de algunos, que aún siendo pocos, podrían producir situaciones de altísimo riesgo. Si en los estadios de fútbol, las aficiones están debidamente separadas en las gradas, parece peligroso unirlas en un espacio público ante un acontecimiento de máxima tensión. En este caso podríamos decir que rectificar es de sabios y que quien evita la tentación, evita el peligro.

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