La alcaldesa de la capital, Ana Botella, ha asegurado que el Consistorio lleva tiempo trabajando en esta zona "y así vamos a continuar". Además, ha recordado que, aunque no tienen la obligación legal de hacerlo, no se están ejecutando derribos en este sector desde enero del año pasado (no así en El Gallinero, poblado chabolista contiguo, donde sí se derriban infraviviendas con cierta frecuencia).
Rivas no firma y pide "un plan real"
El alcalde de Rivas-Vaciamadrid, José Masa, no ha querido firmar el acuerdo porque considera que el Gobierno de la Comunidad de Madrid a "está tratando de 'vender' a través de titulares una solución mágica": "La Cañada real necesita un acuerdo real". El primer edil del municipio, gobernado por Izquierda Unida, pide que se fije cuál será exactamente el papel de Instituto de Realojo e Integración Social (IRIS) y que se defina qué pasará con los vecinos que cumplan los requisitos pero no puedan acceder a la compra del suelo porque su situación económica no se lo permita. Según un portavoz de la localidad, de los 1.132 censados en la parte ripense de la Cañada, dos tercios no podrían afrontar ese gasto. González ha manifestado que aún no se ha fijado el precio del suelo, por lo que aún no se puede saber quién podrá o no podrá pagarlo. Además, el presidente regional ha lamentado la ausencia de Rivas en el acuerdo "por intereses políticos o partidistas" y ha dicho confiar en que "en muy poco tiempo se incorporará a esta iniciativa que hoy ponemos en marcha". En cualquier caso, González ha manifestado que se va a actuar en Rivas con independencia de que hoy el Consistorio ripense no haya rubricado el plan. De hecho, "el plan no tiene responsabilidad jurídica, sino que es una voluntad comprometida".
Cristina Cifuentes no ha sido invitada
Una de las principales ausencias en este acto, que ha contado con numerosos representantes de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, ha sido la de Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno. En su opinión, según recoge Europa Press, es "la Comunidad quien tiene que explicar" los motivos por los que el Gobierno de la Nación no ha estado presente. "No voy a hacer valoraciones. Supongo que la Comunidad de Madrid habrá entendido que no era necesaria la presencia del Gobierno de la Nación en el acto de la firma de convenio de hoy", ha declarado Cifuentes.
El acuerdo marco incluye un protocolo de seguridad que pretende acabar con la delincuencia en la Cañada Real. En febrero del año pasado Ana Botella se comprometió a que la Policía Municipal patrullaría la zona 24 horas "para evitar nuevos asentamientos y acciones delictivas como la quema de coches". Cristina Cifuentes explicó entonces que la idea era realizar un 'mapa de la delincuencia' para confeccionar las actuaciones específicas y diseñar las estrategias de intervención policial. Hoy el presidente regional ha repetido que este convenio sigue en pie y por ello ha resultado llamativa la ausencia de la delegada.
50 años de conflicto
La Cañada Real Galiana atraviesa la Comunidad de Madrid. Las zonas que discurren limítrofes a la capital son las conflictivas pues su proximidad al área urbana supuso que en los 50 y los 60 la inmigración rural ocupara estos terrenos públicos. Población gitana española se asentó en la zona en los 70 y los 80, mientras que, a partir de los 90 comenzó la llegada de inmigrantes extranjeros (sobre todo marroquíes y rumanos).
Los 14,2 kilómetros sobre los que se extiende la zona se dividen en seis sectores. Los sectores I, II y III se caracterizan, tal y como indica un informe del IRIS, por sus viviendas unifamiliares (mayoritariamente casas bajas y chalés) donde residen familias españolas. El sector IV está constituido por una mezcla de chabolas y viviendas humildes habitadas en su mayoría por españoles y marroquíes. El sector V, conocido como Covibar, conviven familias españolas y extranjeras "en casas unifamiliares de hasta dos pisos". El sector VI, Valdemingómez, es el más mediático por tratarse de una extensión de chabolas donde ha aumentado el tráfico de drogas. A menos de un kilómetro de esta última zona se encuentra El Gallinero, poblado habitado por gitanos rumanos en su totalidad.
Más información:
Rivas no firmará el plan para la Cañada Real
El plan de la Cañada, a punto de firmarse, no concreta casi nada
Policía 24 horas en la Cañada Real
La mitad de la Cañada será zona industrial
La Comunidad propone poner chalés en la Cañada
Censo definitivo: 7.725 personas viven en la Cañada Real
Asuntos Sociales niega que la Comunidad quiera hacer negocio con los terrenos de la Cañada