De esta manera, se quiere recuperar la memoria del antiguo hipódromo madrileño, que estuvo situado entre Nuevos Ministerios y Santiago Bernabéu entre 1873 y 1933.
La organización, que espera que el evento congregue a 100.000 personas, pretende organizar cuatro carreras de pura sangres, dentro del calendario del circuito de Turf. Para ello, se habilitará una pista en plena Castellana.