Los espacios rasos que han resultado de esta operación, así como
los terrenos que ocupaba el antiguo vivero, se han repoblado con cerca
de 1.000 ejemplares de especies nativas del municipio como encinas,
alcornoques o pinos piñoneros. Además, para proteger en la medida de lo posible la Dehesa de
Navalcarbón ante los riesgos del fuego se han eliminado rastrojos, una
labor que se ha completado con la limpieza de las ramas bajas e
interiores de todos los árboles del perímetro del pinar, lo que persigue
mejorar su estado vegetativo y el desarrollo de su
diversidad.
La leña resultante de estas operaciones se ha amontonado en los márgenes de los caminos y se ha puesto a disposición de los vecinos que quieran retirarla para su uso particular. El plan de actuaciones también ha incluido trabajos en los caminos más utilizados por los vecinos, que se han reparado acondicionando el firme y nivelando su superficie para evitar que se aneguen durante las jornadas de lluvia.
Estas mejoras se van a completar con la configuración de diversos circuitos internos señalizados para corredores o ciclistas y con la futura instalación de nuevos elementos de ejercicios en distintas localizaciones.