Según el equipo veterinario, la jirafa pesa alrededor de unos 60 kilos y mide unos 170 centímetros. En su primer año de vida, aumentará más de un metro de altura hasta alcanzar, en su edad adulta, los 1,.400 kilos y 6 metros.
Después del nacimiento de su primera cría Jabulani, un macho con el que su hermano se llevará justo ahora dos años, la experiencia de la mamá jirafa ha sido evidente desde el primer momento, ayudando al pequeño a levantarse para tomar el primer calostro, vital en las primeras horas de vida. La leche materna es muy nutritiva y será su alimento principal hasta que cumpla su primer año aunque, a partir de los dos meses, ya la complementará con las hierbas y las hojas de los árboles.
Este nacimiento se produce dentro del Programa Europeo de Cría y Conservación de esta especie (EEP) en el que participa Zoo de Madrid, una especie en peligro de la que se estima una población actual de 1.100 ejemplares.
Hasta que la cría adquiera la estabilidad y agilidad necesarias, permanecerá junto a su madre en la instalación interior donde el público podrá verlas durante esta Semana Santa. Está previsto que ambas salgan a la pradera exterior pasada una semana, aproximadamente, para unirse al resto del grupo. Como especie dominante en la pradera africana del Zoo, la presencia del nuevo habitante será respetada por cebras, ñús, avestruces, gacelas dorcas y dromedarios.