En el marco de la denominada operación 'Tarpeya' se han practicado 7 registros domiciliarios en las provincias de Madrid y Toledo y se han realizado distintas actuaciones en los que se han incautado 9,5 kilogramos de cocaína de gran pureza, útiles para su distribución, sustancias de corte, 10 kilos de precursores y 9.389 euros.
Además, la Guardia Civil ha desmantelado dos laboratorios y ha intervenido 9 vehículos e inmovilizado otros 25, un revólver detonador, munición, numeroso material informático, audiovisual y de telefonía móvil.
La Guardia Civil de Toledo inició la operación hace nueve meses y durante la investigación comprobó que se encontraba ante una organización criminal jerarquizada y estructurada de forma piramidal dedicada al tráfico de drogas a nivel nacional. Durante la investigación, la Benemérita mantuvo contacto e intercambió información con las policías de Reino Unido y Colombia.
La organización utilizaba gran cantidad de vehículos para sus desplazamientos y transporte de la droga. Para los traslados utilizaban vehículos "lanzadera" para alertar y detectar de dispositivos policiales durante los desplazamientos a los vehículos que transportaban la mercancía, la cual iba oculta en dobles fondos practicados para este fin.
A finales del pasado mes la Guardia Civil montó un dispositivo para la detención de cuatro hombres cuando circulaban por la carretera A-3, en el término municipal de Requena (Valencia) y Motilla del Palancar (Cuenca), y los otros dos, uno de ellos el jefe de la organización, por la A-43 en las proximidades de la localidad de Villarrobledo (Albacete).
Dos de los detenidos realizaban las funciones vigilancia con el vehículo lanzadera y los otros dos conducían sendos vehículos que transportaban la droga oculta en dobles fondos practicados tras los cuadros de mandos de los salpicaderos a los que se accedía con un sofisticado sistema automático de apertura.
Fruto de estas detenciones se realizaron dos registros domiciliarios, uno en la localidad de Seseña donde se detuvo a una mujer y el otro en la vivienda propiedad del jefe de la organización en la localidad de Rivas-Vaciamadrid.
Así, la operación se ha desarrollado en tres fases en cinco provincias de cuatro comunidades autónomas. Una primera se llevó a cabo en la provincia de Toledo el mes pasado, en la que se realizaron tres registros domiciliarios, uno en Olías del Rey y dos en la misma capital. En esta actuación la Guardia Civil desmanteló un laboratorio de droga y detuvo a siete personas, tres hombres, tres mujeres y un menor de edad, seis de ellos pertenecientes a una misma familia.
En una segunda fase la Guardia Civil comprobó que esta organización criminal actuaba a nivel nacional y que adquiría grandes cantidades de droga que después distribuían por provincias de toda la geografía nacional, principalmente de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla La Mancha y Madrid.
La tercera fase se desarrolló Madrid y Toledo los días 09 y 10 de abril, en los que se detuvo a tres hombres en las localidades de Madrid, Getafe y Seseña. Se llevaron a cabo dos registros domiciliarios en el barrio madrileño de La Latina, donde se desmanteló un laboratorio, y en la localidad de Casarrubios del Monte.
Los catorce detenidos junto con un menor de edad están imputados por delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal y fueron puestos a disposición de los Juzgados correspondientes y de la Fiscalía de Menores.