Estaba claro que el primer sacrificado sería el director deportivo, que presentó su dimisión en una escueta nota. "Hay momentos en la vida profesional en la que se debe tener el valor de tomar decisiones difíciles y tristes. Es la hora de dar un cambio importante. Como jefe me sumo la responsabilidad de la situación que estamos viviendo. Se trata de una decisión tomada para dar un cambio radical por el bien de nuestro grupo al que estoy muy unido". El presidente Luca Montezemolo le agradece su contribución a Ferrari y confirma a Mattiacci como su sucesor
La sorpresa es que el sustituto, Marco Mattiacci, un ejecutivo del grupo, tiene a sus 42 años un enorme bagaje profesional en las áreas marketing, ventas, publicidad, estrategia, negocio, pero ninguna en lo que a deporte se refiere.
En la actualidad era el responsable de la marca para Norteamérica, después de haber pasado por Sudamérica, Medio Oriente, China, Finlandia y Rusia, y a principios de 2000 hizo cargo del relanzamiento de la marca Maserati en EE.UU, pero nunca ha trabajado en un mundo tan complejo como la Fórmula 1.
Reconoce que la marca tiene todos los elementos para triunfar. "Ferrari tiene grandes oportunidades. Una marca increíble, productos sobresalientes, grandes ingenieros, historia, y está destinada a ser la firma dominante de la industria. La gente ama a la marca; hay pasión verdadera", explicaba. Y en sus palabras también hay sitio para las carreras: "Siempre estaremos en los circuitos de carreras, ganando". Lo que desconocemos es el margen que tiene para colocar de nuevo a Ferrari en los puestos de honor.