Antonio Sánchez-Pedreño es un abogado y árbitro de reconocido prestigio. Como árbitro ya ejercía en la Corte de Arbitraje de Madrid. Dirigió el departamento de mercantil de Cuatrecasas y Linklaters y el área de private equity de Baker & McKenzie, firma que abandonó en 2010 para fundar su propio despacho especializado en arbitraje y mediación.