Opinión

Becarios a los 50

Mara Colás | Miércoles 12 de marzo de 2014

En esta sociedad donde la palabra crisis es el termino-muletilla más utilizada, manida, traída, llevada y excusada, uno se va dando cuenta que con la crisis han llegado invitados no deseados; y con la falta acusada del dinero en general, se han ido por el mismo barranco valores esenciales para cohabitar en tranquilidad respetuosa.

En otros tiempos, avergonzaba el abuso empresarial manifiesto y de hecho, el desconsiderado era señalado como alguien insensible, un indeseable; y si aquello trascendía, motivo de vergüenza publica. El "ese no paga a nadie" o "aquel debe las nominas a sus empleados" ha sido siempre causa de oprobio y rechazo. Pero la cosa ha cambiado y mucho pero a peor.

Nada más lejos de la intención de esta humilde firmante que decirle a cada cual como debe o debería administrar su empresa, que no, pero "un poquito de por favor" nos vendría muy bien, que ya se están pasando, tal vez llevados por nuestra situación de indefensión y la euforia recortadora de los amigos europeos, que deben pensar desde allí lejos, en el calor de los despachos del poder, que aquí atamos los perros con longanizas o que el sol español hace crecer los euros solitos al sol.

Nadie ha cuestionado la necesidad de recortar y recortarnos todos un poco de nuestras necesidades o un mucho de nuestros ingresos en función del lugar de residencia o la presión del ansia devoradora de la administración por recuperar cuanto antes cuanto sea posible en sus arcas mermadas y vaciadas en una devastadora ruina lograda a golpe de abuso, derroche y subvención desmedida. Pero en la línea de la agencia tributaria parecen andar muchos defraudadores gozosos del chollo, descorazonados dispuestos a que los demos nuestra sangre tiempo y esfuerzo, experiencia y dedicación sin pagar ni un solo euro.

Y caso de no querer o negarte da igual, otro aceptara y si no están los becarios gratuitos igualmente que acceden a lo que sea menester. Y digo yo que Fátima Bañez debería ganarse el sueldo un poquito más, que una Ministra de Trabajo en tiempos de gran desempleo debiera mandar a sus famosos inspectores a poner en su sitio a esa panda de indecentes que públicamente NO PAGAN a nadie de sus empleados.

Esas empresas que siendo medios de comunicación por lo tanto de transcendencia publica, no tienen contratados y si los tienen llegan hasta los ocho meses sin pagar los sueldos mínimos pactados, o tienen una plantilla completa fantasma, no remunerada, que les saca las castañas del fuego sin contrato, acuerdo, seguridad social ni derechos a los que todos asisten impasibles desde la mas absoluta indiferencia legal.

¿Este es el futuro?... empresarios que ofrecen trabajar a jornada completa a cambio de... ¿solo estar? Caraduras que se sujetan con el esfuerzo no remunerado de muchos sin unos mínimos de decencia laboral? ¿Y los sindicatos que defienden al trabajador? Parece que bien y a lo suyo, como siempre. Esto se ha convertido en una generalidad muy preocupante. ¿Este plan que nos diferencia de la esclavitud?; el color de nuestra piel y los latigazos... pero tiempo al tiempo que nos queda mucho por ver; mientras Fátima Bañez a día de hoy no sabe, no contesta y no debe ver nada.

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