Los restos fueron localizados por un grupo de senderistas que se encontraban haciendo una ruta a pie en la sierra madrileña, quienes alertaron a las autoridades competentes a través de la Central Operativa de Servicios (062).
Hasta el lugar se trasladaron componentes del Servicio de Rescate en Montaña de la Guardia Civil y Agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Colmenar Viejo, quienes tras comprobar la situación de los restos óseos, pusieron en marcha la oportuna comisión judicial para proceder al levantamiento del cadáver y recogida de muestras, las cuales fueron remitidas al Servicio de Antropología Forense para la realización de las pruebas pertinentes.
La publicación en los medios de comunicación del hallazgo propició que varias personas contactaran con los Agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación, y que facilitaran el acceso al ADN, que finalmente ha resultado positivo y que ha permitido identificar al fallecido, que pudo haber sufrido una caída, lo que le causó la muerte.