En la declaración de febrero de 2010, Antonio Fernández aseguró que "el precio de estas viviendas lo recibió" él en una cuenta personal "en una primera etapa" como presidente de la Fundación Pinares y que, posteriormente, se lo cedió a "un contador público" del país. Según el exalcalde, fue él el perceptor de estos ingresos porque "la fundación no tenía cuenta en Argentina" al carecer de "personalidad jurídica" (no la tuvo hasta mayo de 2006).
Tras esta declaración, el juzgado ha pedido a Antonio Fernández que acredite documentalmente estas afirmaciones, así como que pruebe que, como dijo, "una parte" de la venta de estas viviendas "se ingresó en una cuenta del Banco Santander en España, gastándose otras sumas en partidas de personal, mantenimiento y festividades".
De esta manera, y según la providencia, el juzgado ha requerido a Fernández "la cuenta personal en la que ingresó el dinero procedente de las ventas y país en que se encuentra", al tiempo que le reclama que "aporte movimientos de la misma durante los años 2006, 2007 y 2008". Por otro lado, el juzgado pide conocer el "momento a partir del cual el contador público se encargó de los cobros", así como la "identidad y domicilio del mismo". Por último, exige conocer el "destino dado a las cantidades obtenidas de las ventas, aportando justificación documental detallada".