Ferrer ha conseguido trece votos frente a los cinco obtenidos por el magistrado de la Audiencia Provincial de Sevilla, José Manuel de Paul Velasco, los dos del magistrado de la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Juan Ramón Sáez Valcárcel y un voto para el presidente de la Audiencia Provincial de Alicante, Vicente Magro Servet.
Con la incorporación de la presidenta de la Audiencia Provincial de Madrid, se eleva a once el número de magistradas del Tribunal Supremo, y las cinco salas que lo conforman tienen o han tenido alguna mujer entre sus integrantes.
La presidenta de la Audiencia Provincial de Madrid, Ana María Ferrer, ha asegurado este jueves que afrontará su nueva etapa en el Tribunal Supremo con "muchísima ilusión" y ha destacado que el ser la primera mujer que accede a la Sala de lo Penal es algo "satisfactorio", deseando que sea "la primera de muchas otras con méritos" que lleguen a esta Sala. Poco después de conocer su elección, Ferrer ha destacado en los pasillos de la sede judicial que aún preside que su paso por la Audiencia madrileña ha sido fundamental tanto desde el punto de vista personal como profesional.
"Llevo aquí destinada 18 años y es un periodo que me ha permitido culminar mi formación jurídica. La experiencia ha sido satisfactoria en todos los aspectos. Desde la Presidencia he podido conocer el funcionamiento gubernativo y contribuir en la medida de mis posibilidades a mejorarlo. Ha sido clave, como en el caso de cualquier magistrado, la formación y el paso por este tribunal", ha reseñado.
Una dilatada trayectoria judicial
Ana Ferrer nació en enero de 1959 e ingresó en la carrera judicial en 1984, ejerciendo en juzgados de primera instancia e instrucción de Linares, Aranjuez y Leganés. De 1989 a 1996 fue titular del juzgado de instrucción nº 16 de Madrid, y en mayo de ese último año obtuvo plaza de magistrada en la Audiencia Provincial de Madrid. En diciembre de 2008 fue nombrada Presidenta de la Audiencia Provincial de Madrid, cargo que ocupa en la actualidad.
La actividad jurisdiccional de la magistrada Ana Ferrer se complementa con numerosas actividades docentes y de investigación jurídica. Ha sido profesora de Practicum y Master en las Universidades Autónoma y Alfonso X el Sabio, de Madrid, y ha participado como ponente en numerosos cursos y seminarios, esencialmente sobre asuntos de índole penal y de violencia de género.
Entre los años 2000 y 2004 fue coordinadora territorial en Madrid de la Escuela Judicial, en 2005 fue miembro de la Comisión General de Codificación, y desde 2010 forma parte de la Comisión Jurídica Asesora para la implantación de la Nueva Oficina Judicial.