El sindicato denuncia que la cementera ha realizado cuatro expedientes de regulación de empleo y que está utilizando el actual expediente de regulación temporal de empleo para ajustar su cuenta de resultados, en vez de para racionalizar la producción.
Por eso, han convocado una huelga indefinida desde el 17 de febrero, tras una asamblea que obtuvo respuesta positiva por parte de la plantilla.