La iniciativa parte de una propuesta de Movimiento contra la Intolerancia y se ha decidido instalar la plaza en un ámbito como Lavapiés, como ejemplo de la interculturalidad de la ciudad.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, se congratuló del reconocimiento al papel que jugó Mandela en la defensa de la libertad y la igualdad de derechos entre todas las personas.