La disolución de la Sociedad Anónima Deportiva supone la salida del Ayuntamiento de Las Rozas de la gestión del Club, a la que tuvo que llegar en 2011 para solventar la situación provocada por la dimisión en bloque de la anterior Junta Directiva. Durante este tiempo el Club de Fútbol roceño ha visto saneadas sus cuentas y está al corriente de pago de sus obligaciones tributarias. Además, no tiene ninguna reclamación pendiente de pagos a la Seguridad Social, como confirman los certificados expedidos por Hacienda el pasado 20 de diciembre.
Con la situación encauzada, el Ayuntamiento sale del proyecto y seguirá promocionando la práctica del fútbol a través de los clubes de base, garantizando la continuidad de la actividad deportiva del Club de Fútbol Las Rozas. La modificación en la forma jurídica de gestión no supondrá ningún cambio en el día a día de los 600 niños que forman parte de su estructura ni en sus familias.