El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este viernes que la Constitución "se puede reformar como cualquier obra humana", pero ha recalcado que para hacerlo es necesario que haya consensos, objetivos claros y que sirva para unir más a los españoles, no para dividir. Ha destacado que en 1978 partidos políticos y la "inmensa mayoría del pueblo español" quisieron ponerse de acuerdo "aparcando" las "lógicas diferencias políticas" y las "distintas formas de ver las cosas", apostando por la paz, la libertad y la convivencia.
"Ya son muchos los años vigencia de la Constitución y el balance que se puede hacer es absolutamente positivo", ha enfatizado, para añadir que la Carta Magna garantiza la libertad, los derechos de los españoles y una "buena convivencia". Es más, ha resaltado que la Carga Magna establece un modelo de Estado que "distribuye el poder político y administrativo en todo el territorio" y ha añadido que, a pesar de la crisis económica de estos últimos años, España "ha progresado como nunca en su historia".
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha hecho un llamamiento a las fuerzas políticas, en especial al PP, para abrir un diálogo sobre la, a su juicio, necesaria reforma de la Constitución y es que, en su opinión, no se puede alegar que "no hay consenso" para acometerla si ni siquiera se ha hablado de ello. Es más, está convencido de que pueden alcanzarse acuerdos en puntos concretos. Según ha dicho, los 35 años que han pasado desde 1978 invitan a "echar la vista atrás" y a concluir que, pese a que "muchos españoles lo están pasando muy mal", los ciudadanos pueden sentirse "orgullosos" de los logros conseguidos en este periodo, "al amparo de una obra colectiva" como fue la ley de leyes.
Rubalcaba aprecia una "necesidad evidente" de reformar la Carta Manga, pero no para abrir un "proceso constituyente", sino para cambiar aquellos asuntos en los que haya consenso, incorporar las experiencias vividas en este tiempo, resolver el "problema territorial y "volver a construir un proyecto político común, compartido y con altura de miras". El líder del principal partido de la oposición considera que esos retoques con imprescindibles para adaptar la ley de leyes a los tiempos actuales. "La España que nos espera va a ser muy distinta ahora que estamos alumbrando la salida de la crisis", comentado.
El presidente del Congreso, Jesús Posada, considera que la Constitución de 1978, "lejos de encontrarse agotada, encierra todavía muchas posibilidades de desarrollo", pero en todo caso no se opone a reformarla, como reclaman PP, Izquierda Plural o UPyD, siempre que se cumplan una serie de condiciones: diálogo previo, objetivos claros, pruebas de que los cambios van a ser eficaces y un gran consenso.
En su discurso en la recepción oficial del 35 aniversario de la Carta Magna, Posada ha querido dejar claro que la Constitución no está agotada y que "encierra todavía muchas posibilidades de desarrollo". Ha citado incluso algunos ámbitos en los que hay margen de desarrollo: "la transparencia y la lucha contra la corrupción, la democracia interna de los partidos políticos, la igualdad de oportunidades y los derechos sociales, la protección de la familia, el impulso de la participación ciudadana o la solidaridad interterritorial, entre otros".
No obstante, ni cierra la puerta a que se opte por reformar la Constitución, pero si se hace "desde el diálogo, y contando, siempre, al final, con un respaldo si no el mismo muy semejante, al consenso que acompañó la aprobación de la Constitución". "Cualquier intento de reforma, precisa una ardua labor pedagógica, que transmita, con claridad, los objetivos que persigue, y demuestre que éstos son eficaces para dar solución al problema por el que se plantea la reforma. Exige que se acredite y se justifique su oportunidad. Que se estudien y analicen sus consecuencias. Tiene además que convencer y concitar un consenso similar al de 1978", ha remarcado.
El grupo parlamentario de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) ha llegado este viernes al Congreso no para participar en la celebración del 35 aniversario de la Constitución, sino para denunciar el "teatrillo" que cada año organizan los mismos que la vulneran, en referencia al PP y PSOE, algo que considera "hipócrita".
El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, ha planteado una reforma constitucional que reconozca "la existencia de una nación vasca y la bilateralidad con el Estado". A su juicio, es necesario abordar "dos problemas, dos ámbitos nacionales", como son el catalán y el vasco.
El BNG considera que la Constitución de 1978 "está superada" y debe ser modificada para "dar respuesta a las aspiraciones de las naciones que conforman el Estado español", las cuales "demandan los mismos derechos que cualquier otra comunidad del concierto internacional y, por lo tanto, deben ser reconocidas como tales".
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