De esta forma terminan los paros de limpieza, que comenzaron a las 00.00 horas del día 5, tras unas duras y largas negociaciones desarrolladas este sábado entre ambas partes. Se espera que los trabajadores en huelga empiecen a barrer las calles a partir de esta noche, en el primer turno que les corresponda, han apuntado las mismas fuentes. Los empleados han aprobado por mayoría tanto el nuevo convenio colectivo como la negociación sobre los paros, en votación a mano alzada y agrupados en diversas reuniones en la capital.
Con el acuerdo, toda la plantilla estará afectada por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo de 45 días hasta 2017 y no se cubrirán vacantes, ni por jubilaciones, dimisiones o despidos. Además, los trabajadores percibirán un nuevo uniforme tanto para invierno como para verano, independientemente del turno que realicen o su condición contractual. Por último, se ha incidido en que las vacaciones serán de 31 días, de los cuales diez tienen que ser fuera del periodo de verano.
El responsable de limpieza viaria de UGT Madrid, Juan Carlos del Río, ha aclarado que la huelga "por motivos prácticos se desconvocará oficialmente mañana", pero ha garantizado que a partir de medianoche "los servicios de limpieza viaria actuarán con normalidad" y que "el cien por cien de los trabajadores que el Ayuntamiento tiene en su servicio van a salir a trabajar". Del Río se ha mostrado además "satisfecho" con el resultado en la negociación "porque 1.135 familias descansan en paz y tranquilas",.
El representante de UGT ha comunicado a los asistentes a la asamblea que se va a mantener la manifestación convocada para el 19, en la que se quería seguir reivindicando los derechos de los trabajadores del sector. "La vamos a mantener pero con otro ánimo diferente, en agradecimiento a todo el apoyo que hemos recibido del pueblo de Madrid", ha aclarado.
Comisiones Obreras ha destacado en un comunicado "el esfuerzo y coraje de los trabajadores y trabajadoras del sector que con su unidad de acción han hecho posible impedir el despido de 1.134 personas y una rebaja salarial cercana al 40 por ciento".
Un coste de medio millón de eurosLa alcaldesa de Madrid, Ana Botella, compareció para valorar el fin de la huelga, explicando que los costes de la huelga, medio millón de euros -incluidos el pago a Tragsa y las 8.970 horas extra de la Policía Municipal empleadas para escoltar a los servicios mínimos-, se repercutirán a las empresas. Valoró que el fin del conflicto no va a suponer ningún despido, gracias a la reforma laboral del Gobierno. "El final de un conflicto que confirma que no había ninguna relación causa-efecto entre el nuevo sistema con los despidos", concretó.
Ante el expediente de regulación temporal de empleo planteado por las empresas, explicó que no repercutirá sobre el servicio porque se reorganizará la forma de trabajar cada calle, unificando el tratamiento de espacios como las calzadas y los espacios verdes. Por otra parte, la primera edil reivindicó el cambio de la ley de huelga, basada en un real decreto preconstitucional. Su intención es que "el incumplimiento de los servicios mínimos no convierta a los ciudadanos en rehenes de los huelguistas". Estos "quisieron llevar Madrid al límite y no lo consiguieron", a juicio de Botella.