La responsable del establecimiento ha sido imputada por un delito de fraude, estafa y falsedad, ya que los productos eran reetiquetados en el propio establecimiento para simular cumplir las homologaciones de la CE, independientemente de si estaban o no incluidos en la Red de Alerta.
Los artículos inmovilizados estaban destinados principalmente a niños mayores de 36 meses, como muñecas con cabeza de frutas, muñecos luminosos, animales de peluche, vehículos y pelucas de colores altamente inflamables.
El Ayuntamiento de Madrid ha señalado que, a través de los distintos departamentos de Consumo y Calidad y de Policía Municipal, mantiene una constante labor inspectora para garantizar la máxima protección de los consumidores frente a la venta de productos prohibidos o peligrosos.
En el ámbito de estas labores de inspección, se desarrollan campañas específicas sobre productos de venta exclusiva en determinadas épocas del año, como disfraces y artificios pirotécnicos.
Así, en estas fechas la vigilancia se centra en todo tipo de artículos susceptibles de ser usados en las fiestas y celebraciones de Halloween. Se vigila todo tipo de disfraces, juguetes, adornos y complementos, dulces, e incluso pequeños artefactos pirotécnicos que se utilizan con gran profusión en estas fiestas.
En los controles se comprueba su adecuación a la legalidad vigente que garantiza que han superado los controles de calidad y homologación, que el etiquetado es correcto, y que no comportan riesgo de provocar accidentes imputable a su fabricación y distribución.