En la estación madrileña de Méndez Álavaro, cuyos paneles informativos no presentaban retrasos ni cancelaciones a media mañana del jueves, se encontraba una joven, Patricia, que explicó que regresaba a su ciudad natal, Málaga, donde le esperaban su familia y sus amigos.
Por su parte, Francisco señaló que viajaría también de regreso "a casa", en Toledo, para sencillamente "no hacer nada". "Vengo de Zaragoza, de las fiestas y aunque lo grande está por venir yo voy a descansar un poco" agregó el joven.
Mientras, otros viajeros como Laura, dejaban su lugar de origen y se dirigía a Sotillos de la Adrada, en la provincia de Ávila, con su hija, su marido y su suegra, con el objetivo de pasar "unos días de descanso" lejos de la capital.