Pérez se ha hecho eco de unos datos ofrecidos por la Federación Regional de Viviendas de Madrid (FRAVM), conocidos también por el resto de grupos de la oposición, en el que se detallan los bloques y los distritos en los que se produce este "infierno". Así lo ha señalado el socialista Pablo García-Rojo, que ha hecho mención a "mafias, clanes familiares o como se les llame" mientras que el concejal de UPyD Mariano Palacios ha descrito una situación de aprovechamiento de "los más pobres entre los pobres", con amenazas "incluso con armas". "Hablamos de cientos de vecinos que no se atreven a salir de su casa desde las 20 horas y en zonas donde han aparecido los primeros brotes racistas. Es un infierno para muchos madrileños, muchos de ellos mayores, que se convierten en presos en sus propias casas por la inseguridad que les rodea", ha descrito. Y todo ello ante unos servicios sociales "desbordados".
La delegada ha asegurado que no les consta la existencia de situaciones de este tipo para, a renglón seguido, agradecer a IU la información y pedirles que la ponga en conocimiento de los Cuerpo y Fuerzas de Seguridad del Estado. También ha destacado que con esas ocupaciones no hay que entender que la EMVS tenga abandonado su patrimonio ya que "desgraciadamente estos hechos se producen en viviendas no habitadas, públicas o no, con independencia de que haya vigilancia privada". La propuesta del censo ha sido rechazada por el voto de calidad de la alcaldesa, Ana Botella, al haberse producido un empate en el número de votos.