Los procesados se enfrentan a penas de tres y cinco años de prisión por amenazas y coacciones. Además, dos de ellos afrontan dos faltas por maltrato de obra.
Según el fiscal, los hechos se produjeron en la madrugada del 16 de diciembre de 2005 cuando se produjo un incidentes entre varios jóvenes y guardias civiles en un karaoke que acabó en una agresión mutua.
Este incidente se tramitó en el Juzgado de Instrucción número 1 de Colmenar Viejo. Dos de los jóvenes presentes en la reyerta acudieron sobre las 5.30 horas de la madrugada a la Comandancia de la Guardia Civil para denunciar los hechos. Al verles los agentes, les agredieron con bofetadas. "Soy guardia civil y os voy a pegar un tiro", les espetó uno de ellos, mientras que el otro les amenazó con "romperles los dientes".