Estos premios reconocen la labor de colectivos que han contribuido con su trabajo a la resucitación de personas en parada cardiaca y la de aquellas entidades que han apostado por la instalación de desfibriladores para poder ser utilizados en esos casos.
La asociación ha querido reconocer también el trabajo de la Universidad de León, donde además de instalar los desfibriladores, su personal ayudó a una alumna del centro que había sufrido una parada cardiaca.
Además, se ha reconocido la labor de la policía local de Palma de Mallorca por ayudar a la recuperación de ciudadanos que han sufrido una parada cardiaca extrahospitalaria, así como al Centro de Corazón-Cendisa de Orense en Rehabilitación Cardiaca por su labor asistencial de rehabilitación cardiaca, que ha contado con 6 personas desempleadas que han realizado sus talleres formativos.