Si usted vive en Malasaña (distrito Centro) o alrededores es posible que en las últimas semanas se haya topado en su camino con algún monje budista. No se extrañe, se debe a la apertura, el pasado 21 de septiembre, de un nuevo centro de meditación kadampa, tradición de budismo tibetano. En Madrid hay varios centros donde se enseña religión, 500 años más antigua que el cristianismo.
Clases semanales para aprender técnicas y beneficios de la meditación, liberarse del estrés, encontrar la paz interior, reforzar la virtud de la humildad, cultivar una actitud bondadosa hacia los demás... son algunas de las propuestas que, desde hace dos semanas, se ofrecen en el número 26 de Manuela Malasaña que siempre pueden completarse tomando el té y charlando con maestros budistas. Las clases cuestan siete euros y requieren inscribirse previamente. También se imparten cursos intensivos de fin de semana y se organizan retiros espirituales.
Este nuevo templo religioso está especializado el Kadampa, vertiente del budismo que fue fundada por el maestro indio Atisha, célebre abad que llegó en 1.039 al Tíbet para ayudar al restablecimiento de la creencia, por aquel entonces muy debilitada. La práctica, renovada e introducida en Occidente en 1991 por Gueshe Kelsang Gyatso, "sigue la tradición pura de budismo mahayana transmitida en un linaje ininterrumpido desde Buda Shakyamuni", explican el centro. Su directora, Tania Sanz, indicó a Madridiario que actualmente cuentan con doscientos socios entre este templo y el Vajrayana de Majadahonda.
No hay estadísticas sobre cuántos budistas se contabilizan en España, aunque algunos estudios hablan de "unos 40.000". En Madrid hay varios centros donde se trata de transmitir el mensaje de Buda. Además de los dos mencionados, en Prosperidad (distrito de Chamartín) se sitúa el templo tibetano Thubten Dhargye Ling, en la calle Santa Engracia el Nagarjuna, en Cruz del Rayo el Kagyu Samye Dzong, el Shambhala en la avenida de Reina Victoria o el Soka Gakkai en Rivas-Vaciamdrid.
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