La capital cuenta con el servicio de autobús turístico más importante de España. Desde septiembre de 2011, Madrid City Tour transporta cada año a unos 620.000 viajeros en su flota de 26 autobuses de dos plantas y más de 70 plazas cada uno.
El servicio, gestionado por Alsa y Grupo Juliá mediante concesión administrativa por diez años del Ayuntamiento de Madrid, da trabajo a 120 personas. La red ofrece dos rutas a sus clientes en horario de 09 a 22 horas en temporada alta (marzo-octubre) y de 10 a 18 horas en temporada de invierno (noviembre-febrero). Una, de una hora y 20 minutos de duración, recorre las zonas más clásicas del centro de la ciudad: el Madrid de los Austrias, el Paseo del Prado y la Gran Vía. Posee una versión estival nocturna en verano para conocer esta zona de la ciudad iluminada por las luces de Madrid entre las 22 y las 23 horas. Otra, más extensa y de una duración aproximada de dos horas y cinco minutos, llega a Madrid Río y a las cuatro torres, entre otros espacios. Las paradas más solicitadas son las de Sol, Neptuno y el Bernabéu.
Cuando un viajero elige conocer la capital con este servicio recibe, tras adquirir su billete, un plano de la almendra central, un talonario con ofertas de ocio y unos auriculares para la audioguía. Este es el servicio estrella del vehículo. Ofrece la posibilidad de escuchar explicaciones en 14 idiomas para adultos y dos para niños sobre los espacios de la ciudad. El sistema está georreferenciado. Es decir, que al pasar por delante de un espacio singular de la ciudad, el sistema se activa automáticamente para dar la información correspondiente. El relato para dicho viaje está elaborado por el Instituto de Estudios Madrileños. En caso de atasco, la aplicación activa un hilo musical. También cuentan con guiones en braille. No es la única sorpresa de estos autobuses. Cuentan con wifi gratuito, espacio adaptado para personas con movilidad reducida, cámaras de seguridad, sistemas de alta eficiencia energética y medioambiental, calefacción, aire acondicionado y capota retráctil. Además, la compañía cuenta con un sistema de ayuda a la explotación para controlar en todo momento el estado de sus vehículos.
El principal avance de Madrid City Tour frente a otros recoridos turísticos en autobús del país es su flexibilidad. "El cliente puede subir y bajar tantas veces del autobús como quiera para poder planear su visita por la ciudad a la carta. Y como la frecuencia es bastante alta, incluso más que varias líneas de autobús ordinarias, no pierden tiempo en sus desplazamientos", explica Antonio Barinaga, director del servicio. Asimismo, los viajeros pueden adquirir entradas, realizar reservas, comprar souvenirs en comercios y espectáculos sin bajarse del vehículo.
El perfil del cliente de esta atalaya móvil desde la que admirar la capital es el de una turista, mayoritariamente extranjera, con una media de edad de unos 42 años. Por países, los usuarios más numerosos son los brasileños, los estadounidenses, los mexicanos y los argentinos. Principalmente, se usa por parejas que viajan a Madrid por ocio durante 2 ó 3 días. Para fomentar el uso familiar, Madrid City Tour ha puesto en marcha un billete familiar para grupos formados por dos adultos y dos jóvenes para un día que cuesta 52 euros, frente al coste de 21 euros de la entrada de adulto para un día (25 euros, dos días) y los 9 de jóvenes y mayores (12 euros, dos días). Barinaga concluye destacando que "Tratamos de ofrecer uno de los mejores servicios oficiales de turismo en ciudad de España, haciendo que la experiencia sea confortable, segura y acompañada de la última tecnología. Las exigencias de la concesión nos hacen mantener unos estándares altísimos para dar una respuesta adecuada a nuestros clientes. Y, según las encuestas, parece que están muy satisfechos".
Más información