La Guardia Civil de Toledo ha detenido a diecisiete personas en una operación antidroga, donde se han desmantelado cinco laboratorios y se han intervenido 30 kilos de cocaína. Además, se han realizado detenciones en Lisboa, por lo que se ha tenido que pedir una solicitud de cooperación policial internacional, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Toledo.
La droga entraba en España desde Sudamérica camuflada en henna, colorante de pelo u otras sustancias y se utlizaban cosméticos o envases comerciales de latón para ocultar la sustancia, transportarla y entregarla a sus clientes. Los destinos de la mercancía eran las ciudades de Badajoz, Burgos, Madrid y Toledo, lugares donde se han producido las detenciones.
La denominada 'Operación Otero' se inicia en agosto de 2012 cuando el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA), perteneciente a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo, halló 10.176 gramos de cocaína. Además, se detuvo a la primera persona involucrada en esta trama, J.A.M.A., de nacionalidad colombiana, y se desmanteló el laboratorio, con lo que se iniciaba la operación.
Gracias a esta primera intervención, en septiembre de 2012, se detuvo en la localidad burgalesa de Cardeñadijo a otro hombre, J.F.O.H., de nacionalidad colombiana, que junto con el primer detenido, estaba al cargo del laboratorio desmantelado en Otero. Dos meses después, la Guardia Civil detuvo en el aeropuerto de Madrid-Barajas a un hombre y una mujer, de nacionalidad colombiana y española respectivamente, cuando se disponían a recoger un paquete procedente de Colombia que contenía 16.280 gramos de cocaína enmascarada igualmente en henna de pelo. El cabecilla, que huyó de España a su país de origen tras las primeras detenciones, continuó dirigiendo el entramado desde allí encargando 'mulas' para transportar la droga y preparando envíos, además de dar instrucciones al resto del grupo que había dejado en Madrid.
Esta organización utilizaba los llamados piso 'kaletas', donde se procedía a la extracción de la sustancia estupefaciente, a su adulteración y a su preparación para ser distribuida. Para su entrada en Madrid, la banda solía utilizar la vía aérea, sobretodo el aeropuerto de Barcelona, donde llegaban las "mulas" procedentes de Colombia que viajaban en tren hasta Madrid.
Durante este año, la Guardia Civil efectuó varios registros en la localidades madrileñas de Getafe, Fuenlabrada y Leganés, y en las localidades de Don Benito y Villanueva en Badajoz, en las que detuvieron a 13 personas e incautaron 2.268 gramos de cocaína. Uno de estos detenidos era un "mulero" que portaba en el interior de su organismo 159 bellotas, por lo que tuvo que ser ingresado en un centro hospitalario durante varios días hasta la total expulsión de la sustancia, que resultaron ser 1.100 gramos de cocaína. Además, la trama también llegó a Portugal, donde gracias a la colaboración de la Policía Portuguesa, se detuvo a un hombre español en el aeropuerto de Lisboa, T.S.D., transportando en su organismo 1.200 gramos de cocaína y que formaba parte de este grupo criminal.