Después de que este curso el Ayuntamiento de Madrid retirase la financiación de las escuelas de música, lo que se tradujo en un incremento de tarifas, el próximo año no costeará los suministros y las empresas adjudicatarias tendrán que pagar un canon. Vuelven a subir los precios.
El nuevo pliego de condiciones para adjudicar la gestión de las 13 escuelas municipales de música y danza ahonda en la retirada del respaldo del Ayuntamiento a esta actividad. Hace un año se duplicaron los precios, tras retirar el Ayuntamiento su aportación de más de 3 millones de euros, según el dato aportado por Esperanza García, directora general de Familia, Infancia, Educación y Juventud. Podría haber sido aún peor, pues si las empresas no hubiesen bonificado las tarifas y los profesores no se hubiese reducido los sueldos, el incremento habría llegado a ser del triple. Para el próximo curso, el Ayuntamiento también ha marcado una subida de precios, que será como máximo de 3 euros en asignaturas que ahora cuestan 30 euros.
Además, el Ayuntamiento dejará de pagar los suministros (agua, luz, gas y teléfono) de los edificios en los que se ubican las escuelas de música, con un coste superior a 100.000 euros, y les cobrará un canon por la utilización de las instalaciones, que será de unos 35.000 euros entre todos los centros, cifra que puede crecer, ya que las empresas pueden aumentar esa aportación para hacer más atractiva su oferta.
Con este endurecimiento de las condiciones, los sindicatos temen que el peso de los recortes en esta ocasión recaiga sobre los trabajadores que tienen estos centros. Consideran que la subida de tasas no será suficiente para asumir las nuevas exigencias del Ayuntamiento. "Se busca bajar las condiciones laborales de la plantilla. Los pliegos tiran a la baja y va a repercutir en las condiciones de los profesores, que ya tuvieron una bajada de su retribución el año pasado", denuncia Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza, de CCOO Madrid.
Además, por primera vez en el concurso no se dan puntos por la subrogación de las plantillas. "Los cerca de 200 trabajadores que somos estamos en vilo", apuntó una de las profesoras, Ana Torralba, quien destaca que ya saben que al menos una de las empresas no se va a volver a presentar y sus empleados podrían perder su trabajo. Esperanza García aseguró a este digital que el motivo para no incluir esta subrogación es que hay un informe de la Junta Consultiva de Contratación Administrativa que recoge que no se puede condicionar la contratación de personal a las empresas contratistas en algunos sectores de actividad.
De esta manera, el Ayuntamiento retira prácticamente todo su apoyo a esta escuelas, que incluso quería seguir extendiendo por la ciudad antes de la crisis. "No solo no da financiación, sino que exige un canon a las empresas. Se trata de sacar un rendimiento de un servicio que era público y que está perdiendo calidad", denunció la profesora. "El Ayuntamiento no va a tener escuelas de música, aunque las llame así. No aporta ni un euro", remarcó Galvín, de CCOO.
La responsable del servicio indicó, no obstante, que el canon no supone "cobrar un alquiler de las escuelas" y que el coste del mantenimiento de los edificios y los instrumentos, responsabilidades que sí asume el Ayuntamiento, es superior a lo que se va a recaudar con ese canon. "No vamos a ganar dinero, pero va costar menos que antes", indicó García, sin ofrecer un cálculo de cuánto supone su aportación. "El Ayuntamiento va a controlar la ejecución del contrato", añadió. Además, recordó que se decidió retirar las ayudas a esta actividad debido a "las dificultades económicas". "Estamos financiando los servicios esenciales al completo y, aunque el Ayuntamiento valora las escuelas y ha apostado por ellas, no es un servicio esencial", explicó.
Los datos oficiales indican que la matrícula en las escuelas está este curso que termina al 97 por ciento y que el aumento de precios no afectó al número de alumnos. No obstante, la profesora sostiene que se perdieron unas 2.000 matrículas, de las más de 6.000 de años anteriores, pero que se fueron recuperando en parte durante el curso. En su caso, ha perdido un 25 por ciento de horas, según relata. En cualquier caso, aunque las clases se llenen, el encarecimiento de los precios puede desplazar a alumnos con falta de recursos. El establecimiento de becas será una de las cuestiones a valorar en el concurso, cuyo plazo para presentar las propuestas termina el 13 de julio.